La felizmente defenestrada Ministra de Igualdad Bibiana Aido, impulsora de la ley que legaliza el asesinato del
nasciturus, ha demostrado en diversas ocasiones su incapacidad para desempeñar un ministerio en un gobierno que rige los destinos de un país, en este caso, España. Declaraciones como estas:
"Un feto es un ser vivo pero no es un ser humano" , "Esta ley protege la vida del no nacido" o
"el Gobierno no puede compartir la afirmación de que la interrupción del embarazo sea la eliminación de un ser humano". han descubierto su indigencia, no solo cultural, sino moral y que también arrastra a los que han permitido que esta ley siga adelante. Católicos practicantes ¿¡¡? como el Sr. Bono, Presidente del Congreso, o el Sr. Blanco, Ministro de Fomento, han dado con su voto, el sí a esta ley degradante de la sociedad española. Durante el pasado fin de semana, se ha celebrado en Sevilla una manifestación de la Asociación Pro-Vida en contra del aborto y en protesta por el congreso que las empresas abortistas han llevado a cabo en un hotel de esta Ciudad con el beneplácito, como no, del Ayuntamiento y de la Junta de Andalucía, que ha llegado a definir a esta Comunidad como paraíso fiscal de este tipo de empresas. Intereconomía TV ha dado cobertura a esta manifestación.